Un día un niño comenzó a proponerse cosas, a establecerse unas metas, a pensar en llegar más lejos... lo que no sabía es que en el tiempo en que llegaba a esas metas, mientras consiguiera llegar más lejos, los demás niños hacían lo posible para que no pudiera llegar, jugaban sucio y usaban todo tipo de triquiñuelas para hacer que aquel pobre chico no consiguiera su propósito. Todos se metían con él en el colegio, pero... un día, una niña que no se reía de él, le empezó a gustar, y entonces esas metas que se había propuesto desde un principio comenzaron a ser marcas de demostración hacia una chica que a él le gustaba, pasó de ser algo personal a ser algo que lo hacía por demostrarle a otra persona que sí podía conseguir o soportar... Dejó de importarle su vida para interesarse por la vida de otra persona... y al final, se desinteresó tanto por su propia vida, que incluso se dejó de querer a sí mismo, lo que le llevó al suicidio.Moraleja: No es correcto actuar para demostrarle nada a nadie, lo correcto es hacer las cosas para demostrártelas a tí mismo, para demostrarte a tí mismo que podías hacer esas cosas y que ha sido todo un intento de superación, no importa que en el intento los demás te pisen y te dejen sus huellas de sus zapatos en tu cara o espalda, lo que importa es que te has demostrado a tí mismo que pudiste.
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