lunes, 13 de diciembre de 2010

Tempus fugit.

No hemos venido al mundo para desperdiciar el tiempo. Hay que aprovechar cada oportunidad que se te presente, conocer todos los lugares que puedas y a todas las personas posible. Disfruta cada momento con aquello del Carpe diem, cada tarde, cada hora, cada minuto, cada instante... No te preocupes en cometer errores siempre que entren dentro de la ética, siempre que creas que has actuado bien, siempre que luego no te arrepientas. Si no cometemos ahora esos errores... ¿Cuándo los vamos a cometer, cuando sea tarde? Es ahora cuando hay que aprovechar al máximo y sacar lo mejor de cada momento y de cada persona que se te cruza en el camino a lo largo de tu vida, porque cuando seas viejo es cuando de verdad te darás cuenta de las cosas que no hiciste en su momento y entonces es cuando te arrepentirás, Collige virgo rosas. No todos los amigos que tienes te durarán para siempre, unos vienen y otros se van, pero hay un puñado de ellos que es muy importante que conserves. Si un día conoces a alguien y te hace reir, te hace sentir como nadie, cuenta contigo para todo y puedes contar con él para lo que sea, no seas tonto y no lo dejes escapar, aférrate a él y átalo fuerte con las cadenas de la amistad, Beatus ille. No juegues con los sentimientos de los demás y no dejes que los demás lo hagan con los tuyos. No te preocupes si no encuentras a la persona que deseas o si la persona que te gusta no te corresponde. Júntate con quien te de, no con quien te quite. La competencia es larga y al final sólo compites contra tí mismo.

Y estoy tranquilo, el tiempo pone a cada puta en su esquina.

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